De muy chico viajé a la huasteca hidalguense, a Atlapexco, impulsado por mi padre y mi madre para conocer la realidad que viven sus poblaciones indígena y sus habitantes. Desde Cencos nos involucramos en la defensa de sus derechos cuando los caciques y latifundistas los reprimieron y ocasionaron que varios copañeros indígenas debieran de salir del estado. Hoy regreso con mucho gusto. Mi historia personal y mi lucha de vida, pasa por la huasteca hidalguense. Aspiro al Senado de la República, para ser voz suya y seguir defendiendo el derecho a sus tierras, a sus proyectos sociales. Tienen en mí un aliado.
Rio Becerra 26, San Pedro de los Pinos, Benito Juárez, 3800 Ciudad de México.
E-mail: [email protected]